Tenía 6 u 8 meses cuando estaba en la calle y una chica llamó
a la policía para que me recogieran. Todos pensábamos que era una buena
idea pero a Inma no le gustó nada porque
dice que la policía le encarga la recogida a una “protectora” que no protege
sino que sacrifica a los animales cuando llevan 10 días allí. Por eso me metió
en su coche y me trajo a esta residencia.