A este pequeño se lo encontró una de esas personas que no puede ni
quiere mirar hacia otro lado. Estaba desnutrido, deshidratado, lleno de
nudos, garrapatas, pulgas…. Aterrado en medio de los coches. Se lo llevó
a su casa para “ponerlo a punto”, comida, agua, una sesión de
peluquería y mucho cariño hicieron que Bofy se recuperara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario